Revocación y participación ciudadana

En Latinoamérica y el mundo hay países que contemplan procesos similares, por ejemplo, Panamá, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Perú, Argentina, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Suiza, Liechtenstein, Taiwán, Etiopía, Nigeria, entre otros, y en distintos niveles pudiendo remover alcaldes, legisladores, gobernadores y hasta presidentes.

Existen además diferentes figuras para remover a presidentes y mandatarios en el mundo tales como el juicio político, el desafuero, impeachment o proceso de destitución, pérdida de confianza, entre otros, pero estos parten casi inequívocamente de alguna de las cámaras legislativas del congreso o del gabinete del mismo gobierno. Una diferencia fundamental de estos procesos con la revocación del mandato es que el actor que promueve la revocación es la propia ciudadanía que, de la misma manera, en las urnas, decidió o no dar su confianza y oportunidad a un mandato popular.

Esta diferencia es importante porque el presidente y su gobierno tienen entonces mayor incentivo para dar resultados y rendir cuentas a todas y todos independientemente de su afiliación o afinidad partidista o ideológica. Es un mecanismo de control que profundiza el vínculo entre los ciudadanos electores y el poder y no uno más que sigua reproduciendo los arreglos en lo oscuro entre un gobierno, las élites, las cúpulas partidistas y sus grupos parlamentarios.

El motivo que nos convoca a las urnas el próximo domingo, puede ser revocar o confirmar la confianza en el presidente, sea cual sea la posición, la participación no hace más que fortalecer la democracia mexicana. No obstante, existen algunas voces o argumentos que llaman a la abstención y que incluso desprecian nuestra democracia y a las y los electores:

Precisamente los llamados a no participar con el argumento de que si hay baja participación ya no se volverán a hacer consultas de este u otro tipo, caen en el error de considerar que estamos en una lógica de mercado, de costos, de oferta y demanda. El criterio constitucional para convocar la revocación o consultas no pasa por esos criterios sino por la cantidad de ciudadanas y ciudadanos que desean promover un proceso democrático independientemente la participación en ejercicios anteriores o futuros.

Otro argumento es que lo que se quiere realmente es hacer publicidad y legitimar al presidente: El presidente cuenta con alta popularidad como lo demuestran todas las encuestas serias y no necesitaría de mover estructuras políticas e institucionales para logar un impulso, no es lógico que el presidente desee entrar a un periodo de veda electoral y que sea el INE quien se encargue de la difusión y organización, le sería más redituable incluso continuar con la promoción de la política social del gobierno.

Otro conjunto de ideas se puede resumir en que los promoventes de la consulta de revocación son los partidarios del gobierno en turno y buscan la reelección y perpetuarlo en el poder: democráticamente cualquier grupo independientemente de su ideología o afinidad con un partido o gobierno tendría el derecho a promover una consulta y un proceso democrático. Por otro lado, sin importar cuantos votos se obtengan a favor del presidente y si el resultado de la consulta se determina válido o no, no va a cambiar la correlación de fuerzas en el congreso para una reforma que permita la reelección, tampoco cambiará lo ya reiterado por el presidente en muchas ocasiones, ni debilitará las instituciones, ni cambiará la casi constante en la filosofía política mexicana en cuanto a la no reelección presidencial, no traerá el autoritarismo ni dará un cheque en blanco al gobierno en turno.

Precisamente un viejo problema de la democracia representativa es que los representantes populares una vez elegidos se sienten con el poder de hacer lo que se les plazca y dejan de ser controlados por los votantes. Procesos como este y muchos otros de democracia participativa, poco a poco harán que la ciudadanía sea la que verdaderamente tome las decisiones, por eso, todos debemos ir a votar sin importar cual sea nuestra posición personal sobre el presidente.

Es importante que sepamos que este proceso electoral no contará con todas las casillas que marca la ley, las mismas en donde solemos votar cada tres años, sino que se reducirá a alrededor de un tercio de las que estuvieron dispuestas para la ciudadanía en 2018. Por lo que es debemos identificar con tiempo cuál será nuestra casilla, para hacerlo podemos entrar a la página ubicatucasilla.ine.mx; donde debemos seleccionar Sonora en la enditad federativa e ingresar la sección electoral que aparece en nuestra credencial de elector. Para votar solamente se necesita la credencial de elector vigente, las casillas estarán disponibles de 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde y para ejercer nuestro derecho los patrones estarán obligados a conceder a los trabajadores el tiempo necesario para participar en la consulta.

 

Maestro en Ciencias Sociales

2 comentarios

  1. La posición que fijó el PRESIDENTE Para México es la correcta y es apegada a nuestra constitución. Libre determinación de los pueblos y no ingerencia en políticas de otros países.

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