Las luchas de la juventud ¿cuál es la agenda?

Organización juvenil RELEVO XXI

¿Qué significa ser joven? Sin duda es una pregunta compleja, pero necesaria; usualmente comienzan definiendo que es una etapa en la vida de todo ser humano entre los 12 y los 29 años, esto, por su ambigüedad, no nos acerca significativamente a su definición. Otros dicen que es una etapa entre la niñez y la adultez, que en este momento se forma la identidad, pero esto tampoco es muy certero que digamos, es necesario encontrar un hilo que nos conduzca de mejor manera.

Según el joven Walter Benjamin la juventud, socialmente hablando, es la vivencia antes del derrumbe, la caída es a la monotonía de la vida en la esclavitud asalariada, la mencionada etapa sería el proceso que culmina en la adultez: madura, independiente y trabajadora. Esta es el concepto de la adultez. Se espera que maduren dejando algunas actitudes que les impidan ingresar a ser funcional a la sociedad burguesa.

Pero de nuevo ¿qué se siente ser joven? Es la incertidumbre total, en el que salen las preguntas más decisorias (¿quién soy? ¿qué hago aquí? ¿qué haré más adelante?), se vive a flor de piel, por ello su actitud radical, por ello su cambio salvaje, por ello también su actitud retadora a la autoridad. El joven dice NO, por eso su asociación a la rebeldía. Comparto una pregunta que nos sirve de pasaje: ¿Acaso no es lo más sano decir NO a un sistema enfermo?

Estados Unidos está que arde, las manifestaciones pobladas sobre todo por generaciones catalogadas como -jóvenes- están hartos del abuso policial, de un Estado que se ha organizado para los intereses de una cúpula muy reducida. El asesinato a un afroamericano por parte de un policía blanco, desató la furia al no tener oportunidades de una vida digna. Esto no es para nada nuevo, después de la crisis económica más grande en la época neoliberal, el Occupy Wall Street dijo que somos el 99% contra el 1% que detenta la riqueza, en México vivimos algo parecido con el #YoSoy132, un movimiento juvenil que se rebelaba contra la imposición de un sistema político caduco y mentiroso, la movilización por los crímenes y la desaparición de los 43 de Ayotzinapa no hicieron más que encender la mecha de la frustración. De la misma manera, los movimientos feministas (aunque si bien intergeneracionales) han dicho No al patriarcado y a la violencia feminicida que acosa a las mujeres, integrado sobre todo por mujeres jóvenes. En sí, la juventud está harta de las opresiones que se han legitimado por medio de la violencia institucionalizada, en los debates se apunta a la desigualdad de clase, género y raza, como estructuraciones sociales que oprimen a una gran mayoría. Todos estos movimientos han dicho un gran No. Podemos partir de esta evidencia para justificar que las nuevas ideas que se gestan en la movilización son catalizadoras de nuevas soluciones que necesitan visibilizarse, dialogarse e implementarse. Como el tema parte de una coyuntura específica iremos al análisis de su participación desde la arena política.

Foto de la misma manifestación

Estamos acostumbrados/as a escuchar a los partidos hablar, haciendo uso frecuente de la tensión entre los opuestos. Si observamos con atención cuando se habla de la participación política y la inclusión de las nuevas generaciones , el convencimiento oscila entre maniqueísmo: jóvenes contra viejos. El objetivo es convencer, eso queda claro. Pero el maniqueísmo no es “natural” de la juventud, es una imposición de los dispositivos de poder que plantea una falsa libertad de elegir entre dos posibilidades previamente impuestas, el padre dice: o sales o pierdes tus privilegios.

La juventud va más allá en su actuar cotidiano porque experimenta lo nuevo constantemente (en esta etapa se experimentan más cambios, tanto corporales como actitudinales), por lo tanto, siempre hay una tercera opción, o cuarta o quinta opción. Por eso el relevo generacional no es que gente de menos años ocupen los espacios, sino que surjan nuevas ideas que resuelvan los problemas de todos y de todas. Hay que repetir esto hasta el punto en que dejen de lucrar con el discurso de odio entre las juventudes y las más antiguas generaciones. Si no hay ideas frescas, las ideas de la pasada generación serán presentadas pero por una cara de apariencia juvenil, en otras palabras: seremos los simples voceros.

Aguas con el gatopardismo de los partidos conservadores, su astucia se basa en que todo cambie para que todo siga igual, siguiendo esta táctica, el PRI y el PAN se publicitan como la cara de la juventud con el siguiente argumento: “tendrán puestos asegurados si están con nosotros”. Pero ¿cómo asegurarnos de que en realidad vean por las necesidades de las y los jóvenes, ya estando en los curules? Tienen la credibilidad por los suelos, así que es muy difícil creerles, pero, suponiendo el mejor de los casos ¿no son los problemas sociales anteriores a una disputa por curules? Las juventudes deberán confrontar, si algo hemos aprendido es que ningún derecho se obtiene sin lucha, por eso un curul no debe priorizarse ante la movilización popular, la organización de base, los círculos de estudios, entre otras formas en que se hace política (y no sólo como funcionario o funcionaria).

Entre los partidos del viejo régimen, por ejemplo, ninguno se ha pronunciado con fuerza contra el outsourcing, esto es una grave falta a su “visión juvenil” pues la realidad laboral, a la que las juventudes están por entrar o ya están inmersas, está muy mal pagada, no hay estabilidad, no goza de beneficios sociales decentes, en pocas palabras: no promete futuro. Lo que genera incertidumbre permanente, entre muchas otras consecuencias. Si en Estados Unidos las nuevas generaciones  protestan diciendo “I can´t breath” (“No puedo respirar”), es en memoria a George Floyd, asesinado brutalmente por un policía racista, pero también es por un sistema económico (en su fase neoliberal)…  tampoco nos deja respirar. 

El outsourcing es uno de los grandes temas pero no es el único, pedimos su intervención en este asunto, lector/lectora, para usted ¿cuáles son las causas urgentes de la juventud?

El Outsourcing o la precarización de la fuerza de trabajo. Organización RELEVO XXI

Por: Cristina Rodríguez y Manuel Valencia

Edición: Teresa Vazort