Experiencias de la recolección de firmas para enjuiciar a los ex presidentes.

La consulta popular es un mecanismo de democracia participativa, en la que, a través de un voto, los ciudadanos podemos expresar nuestra opinión respecto a uno o varios temas de trascendencia nacional. Dicho lo anterior, los compañer@s Ariadna Bahena y Omar García se dieron a la tarea de proponer una consulta ciudadana para preguntarle al pueblo de México si se debían enjuiciar a los expresidentes por los crímenes cometidos contra el país. Para ello, pusieron manos a la obra y se aventuraron en el mundo de la burocracia mexicana, para por fin salir airosos el 27 de agosto con una meta para tod@s: conseguir nada más y nada menos que casi dos millones de firmas (2% del padrón electoral) antes del 15 de septiembre.

Ni tarde, ni perezos@s, convocaron a toda la banda del país que sintiera la causa propia y el anhelo de justicia, a firmar y/o recabar firmas para alcanzar la meta. Dentro del colectivo nos sumamos a la propuesta y acompañamos la exigencia, por ello es por lo que salimos a la calle a recaudar firmas. Acá compartimos algunas de las vivencias que tuvimos:

La verdad yo sabía que somos much@s quienes nos sumamos al proceso de transformación del país de alguna u otra forma, sin embargo, nunca me esperé que en mi ciudad fuéramos tantos. Ha sido por demás motivante escuchar los diferentes testimonios de las personas y sobre todo, sentir que el anhelo de justicia es compartida. Estamos construyendo un camino y reconstruyendo a un país, es bueno saber que no estamos sol@s en la lucha y que la esperanza aún sigue viva.

Cristina Rodríguez


Pensar en la historia que hay detrás del inicio de esta consulta  hace que mi piel se erice. El pueblo México necesita justicia por tantas injusticias vividas. La corrupción ha privado de su vida y libertad a muchas personas inocentes. Que esta consulta popular tenga tanta respuesta positiva dentro del pueblo, nos habla que este pueblo que fue caracterizado por no tener memoria está cansado y exige justicia. La respuesta es exigencia colectiva y un ejercicio de recuperación de aquellas memorias minimizadas, olvidadas o invisibles.  La lucha de Omar García y la respuesta del pueblo mexicano, ha pasado a la historia por impulsar la justicia.

Isabel Oceguera

 

 

Iniciar un proceso de recolección de firmas es una ciudad como Hermosillo, Sonora siempre me ha difícil, en cierta forma la gente es algo conservadora y se cuida mucho de no involucrarse en procesos polémicos. Cuando llegamos a instalar la mesa para recolectar firmas para solicitar juicio a los expresidentes en la Plaza Zaragoza, pensé que la concurrencia sería poca, porque además de que era lunes, estábamos en una zona que no se caracteriza por tener a muchos habitantes que se pudieran considerar de izquierda. La sorpresa fue agradable, pues poco a poco empezaban a llegar las personas emocionadas por firmar, hubo momentos en los que había fila para atenderlos, otras personas pasaron a dejar sus formatos ya firmados y otras nos preguntaban en dónde y hasta cuando estaríamos, mostrándose sumamente interesadas en participar.

Lo mejor de to fue ver a la gente tan participativa, a la ciudadanía despierta, escuchar el agradecimiento por llevar a cabo estas pequeñas acciones en pro de una verdadera transformación de México. La gente dice ¿ya basta!, la gente añora justicia.

Manuel Rábago


Domingo 5 de la tarde el calor está que arde, pero no arde tanto como los anhelos de justicia que tenemos las y los mexicanos de hacer justicia.Lunes llueve y se sofoca, pero no logra sofocar a los y las chicas de PATRIA ni a la ciudadanía.

Así iniciamos los primeros días de esta travesía y seguiremos adelante pese al calor, lluvia, polvo o personas extrañas que están en desacuerdo, somo muchas más personas las que queremos justicia y se va a demostrar.

Martha Cajigas

 

 

Nos tocó estar en la mesa de soriana progreso. A la hora de la cita se acerca un profesor jubilado comentándonos que nos había visto en redes y se encontraba dispuesto a ayudarnos durante nuestra jornada de firmas.

Durante las tres horas que estuvimos se acercaron alrededor de 50 personas, muchos maestros y maestras que manifestaban su deseo de que EPN fuera llevado a juicio ya que ‘’les trato muy mal con la reforma educativa’’. Faltando veinte minutos para terminar el horario anunciado se acerca el guardia a desalojarnos (muy amablemente) a nombre de gerencia, ya que ‘’si se podía poner la mesa, pero había que pedir permiso’’.

A Soriana no le basta con haber sido cómplice del fraude del 2012 por medio de monex, ahora también quieren impedir el ejercicio democrático en sus tiendas.

Carlos Padilla


«Pónganse a trabajar, huevones» «puro circo, no sirven para nada» «la ley no es retroactiva, no sean ignorantes» «pinches chairos resentidos»

Cada uno de estos aislados comentarios que he escuchado son inmediatamente eclipsados por cada rostro de los cientos, si no es que miles de ciudadanos y ciudadanas que con determinación en su rostro nos hacen saber lo felices e importantes que se sienten al estar escribiendo en el formato no sólo una firma para la consulta popular, si no que están escribiendo parte de la historia, una en la cual el pueblo organizado no permitirá nunca jamás los marcos de corrupción, impunidad, represión, entre otras conductas características del currículum vitae de los expresidentes.

En este país no habrá paz hasta que haya justicia.

Sebastián García

 

 

Sentí un jalón en mi brazo, voltee y reviré inmediatamente.

—¿Quiere firmar? Pásele por acá, solo necesit…

Luego el sujeto misterioso me interrumpe mostrándome su IFE.

—Sí, esa mera, deme un segundo y lo paso para que ponga sus datos.

—¡Pero no sé leer ni escribir! -me responde mientras me veía fijamente a los ojos; se rascana la cabeza cuando prosiguió- ¡Quiero a esos cabrones en la cárcel!

Tomé asiento, y en cuanto comencé a tomar sus datos me cuenta la historia de su familia; la cual fue despojada de sus tierras porque llamadas amenazantes fueron cada vez más frecuentes después que un grupo de personas ofrecieron comprarlas y la familia no quiso venderlas. Tuvieron que huir. Al ir con la policía fueron rechazados, él sospecha que había colusión entre ellos y los sicarios que los sacaron. Después, su padre se enfermó y en el hospital, lejano a su ciudad, no lo pudieran atender apropiadamente. Él, su madre y sobrina, viven con el dinero de un programa gubernamental como con el dinero que su hermana les envía desde el otro lado. De alrededor de 60 años, el señor tenía pocas oportunidades laborales en la ciudad

Después de pedirle su nombre como firma, le agradecí por su valor, me agradece de vuelta se pone su sombrero, agarra su bolsa, se levanta y se dispone a irse sin antes soltar “ojalá esos cabrones regresen lo que han robado”.

Biografías como la de él han llegado a las mesas de recolección de firmas por montón. No me despido sin antes preguntar ¿no hemos sido víctimas alguna vez del abuso de autoridad del estado? 0 ¿no hemos perdido tiempo y esfuerzo por ineficiencia del mismo? Sin duda todos tenemos algo que contar al respecto. El pueblo está llegando a las mesas tratando de hacer un poco de justicia, pasando de la indignación a la digna acción. Es hora de comenzar a junto con este impulso popular no perder el objetivo de reconfigurar el Estado, a uno que cubra las necesidades mínimas de la población.

La consulta popular para enjuiciar a los expresidentes puede ser un parte aguas si el pueblo comienza a participar cada vez más activamente en la vida pública. Estoy seguro, que ésta sería una de las grandes victorias de la cuarta transformación.

Manuela Valencia

 

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