¿Estamos listos para la conversación? Sobre la pandemia y el porvenir

Es preciso que nos entendamos

Yo hablo de algo seguro

y de algo posible

Seguro es que todos coman

y vivan dignamente.

Y es posible saber algún día

muchas cosas que hoy ignoramos

Entonces es necesario que esto cambie

«La luna con gatillo» Raúl Gómez Tuñon

El sentimiento generalizado es la explosión inminente. Es el miedo el que se presenta, y el temor (miedo al miedo) es que, sorprendentemente, no escapamos al peligro; contemplamos con horror al enemigo que ataca donde nuestra piel toca lo que otra piel tocó.  Hemos puesto nuestra esperanza en una vacuna que, siendo practicada en un lugar lejos de la luz de lo público, aumenta la incertidumbre. El golpe letal a lo “Kill Bill” (Técnica del corazón explosivo de la palma de cinco puntos https://www.youtube.com/watch?v=gs_0Gf6QG2w}) no será como lo que las interpretaciones facilonas vociferan: un tipo de llegada al comunismo que nadie, literalmente, tiene una imagen de lo que es. Ya lo decía Silvio, una imagen errónea que es respondida por el escepticismo individualista de Byung-Chul Han, pero, que alguien le recuerde al coreano que él fue el primero en no entender el sentido.  A veces el pesimismo sentimentalista se hace pasar por crítico. La parálisis es hacía la humanidad entera, por vivir bajo la capa del capitalismo, o con mayor precisión, por, con nuestra vida, producir y reproducir al capital, poniéndonos al borde del colapso; La tragedia del Titanic no fue que el barco más imponente y avanzado se haya hundido, sino que, ¡las personas en el barco se ahogaron!, y aun los que sobrevivieron, no estuvieron exentos de traumas. Esa es la tragedia de la que habla Slavoj Zizek: tenemos que experimentar esta catástrofe para poder frenar un poco.[1]

La idea no es nueva, el esloveno osa de repetir a un pensador alemán que por su ascendencia judía escapó de los Nazis dándose muerte por su propia mano al no encontrar salida, este fue Walter Benjamin. Su ideal de cambio revolucionario era heredero de Marx; tanto para Karl Marx y Friedrich Engels “Las revoluciones son la locomotora de la historia” nos lo dicen en el Manifiesto Comunista en 1848. Benjamin se opone señalando: “… Tal vez las cosas sean diferentes. Quizá las revoluciones sean la forma en que la humanidad, que viaja en ese tren, acciona el freno de emergencia”.   

Revolución indica un cambio en las estructuras de la sociedad en un corto periodo de tiempo, como ejemplo tenemos la llamada  Revolución mexicana (lucha contra la dictadura), o la  Independencia (lucha contra la corona), o bien el propio Cardenismo, que es una revolución dentro de la revolución (reparto agrario, nacionalización del petróleo, acelerada creación de instituciones sociales; cambios acelerados para la institucionalización y nacionalización de México), y muchas más. Parece que la idea de Marx y Engels cobra más sentido hoy al presenciar momentos extraordinarios en la historia de los pueblos, hoy que las cosas cambian radicalmente.  

 

Otto Schubert Postcard from the trenches

¿Por qué entonces Benjamín dice que la revolución es jalar el freno de emergencia? Las más de las veces, en la historia, sólo unos pocos ven más allá de lo inmediato; lo que se avizora es el posible fin de la especie. En tiempos de shocks económicos, guerras biológicas, contingencias ambientales, migraciones masivas, desabasto, anemia institucional, desinformación mediática, es claro que la idea benjaminiana del cambio no sólo es necesario sino altamente deseable. ¿Por qué piensan que aquí escribo lo que una tercia de comunistas ungidos dijo sobre las revoluciones que nunca completaron? ¿Sospechan acaso que es para convencerme a mí y a mis pares sobre la grandeza histórica de ciertos momentos, para soñar y vivir con un “revolucionarismo” utópico? En cristiano ¿sospechan en este punto que es puro choro mareador? El punto central aquí es que la revolución es un proceso necesario para el ser humano que se presenta cuando la decadencia es insoportable.   

  • Donald Trump quiere patentizar la solución contra el COVID-19 para venderla a otros países y así tener una posición de poder, lucrar con la desgracia, una actitud business as usual o, mejor dicho: usual of businessmans.   
  • Los consumidores de ciertas tiendas comprando rollos de papel de baño -sin que los científicos puedan saber por qué- con dinero en una mano, histeria en la otra.  
  • Medios de comunicación generando noticias falsas para golpetear al gobierno de México ¿tal vez creen que sin autoridad se puede seguir un orden? Siembran caos para recoger más destrucción.  
  • Los mercados, sacralizados por el orden neoliberal, no dan pie con bola en esta contingencia, a rio revuelto la psique burguesa no reacciona más que como siempre lo ha hecho: va por la ganancia material a expensas de la vida.  

La lista es enorme, pero, como  sé que usted y yo no tenemos tiempo, seré breve: el ser humano es brutalmente maleable, más tiene un límite, cuando la vida cotidiana nos es insoportable, y la barbarie es una cualidad característica de los políticos, y  la muerte no sólo es un fin ya esperado como condición humana, sino  un efecto directo de sus acciones aumentando la probabilidad del cese a la vida individual y colectiva, en ese momento de peligro es que surgen las revueltas. El bloque de los opresores lo saben bien, por eso es que necesitan infundir pánico, para hacer posible una transformación radical primero debemos saber hacia dónde dirigir la veleta; Un grito es la señal de dolor que nos reúne, nos comunica bajo un sentir en común, pero no es suficiente para saber a dónde hay que dirigirnos o a donde no. El miedo impide pensar…  

 Enrique Dussel comenta que esta crisis es novedosa y que está llevándonos al límite por haber seguido a la modernidad[2]. Definiciones aparte ¿quisieras saber cuál es uno de los graves síntomas de este condicionamiento?: Esperamos la llegada de una vacuna como única opción para volver a la normalidad. Ya lo cuestionaba Naomi Klein: la normalidad era el problema[3] ¿por qué tratar de volver a ella?, pero ¿y si esto continúa sucediendo? O, no solo eso, ¿Y si estas pandemias se aceleran? Ya ven que, por ejemplo, ante el derretimiento de los polos se esperan bacterias que llevan mucho tiempo aguardadas, siendo estas posiblemente letales para la humanidad al integrarse al ecosistema que hasta hoy conocemos, ese al que (limitadamente) nos hemos adaptado.   

Desde la modernidad, el universo es cósico y matematizado, la vida es un valor más, indiferenciado entre otros, este modelo civilizatorio sirve de envase cultural al capitalismo que es, en pocas palabras, la anarquía con un orden en los mercados. Hoy, al ver que el mercado (la institución capitalista fundamental) no tiene solución para las necesidades sociales, que los problemas ambientales tienen su raíz en la irracionalidad del sistema económico ¿no es buen momento para llamar a esto una contingencia civilizatoria? Una vez más, esperamos una solución de tipo técnica, es “normal”, la vida bajo el capitalismo, y el incesante desarrollo tecnológico nos pone como apéndice de la máquina, pero no hemos explorado ni apostado a crear un nuevo mundo relacionándonos social y comunitariamente. Seré brutalmente honesto, no es un poder maligno el que nos lo impide, sino nuestra individual obcecación a lo inmediato.   

Se desprenden dos conclusiones para el escenario reflexivo actual. 

En las posiciones encontradas entre Slavoj Zizek y Byung Chul Han el coreano asume un condicionamiento absoluto que suspende cualquier acción que en el trayecto transforme la subjetividad en términos críticos, es decir niega la posibilidad de una salida más democrática. Zizek al comentar que este golpe es fatal para el capitalismo, no quiere decir por esto terminará de golpe y sopetón, no es retórica triunfalista, es sencillamente una crítica a la sociedad globalizada realmente existente; a sus contradicciones, a sus desigualdades y a sus peligros. Lo que sí es posible esperar es la emergencia de las clases sociales en contra -sin saber qué es lo que se busca, pero con la claridad de qué no se quiere más- el peligro inminente del constante estado de excepción del sistema capitalista; ese peligro es la muerte individual,  pero como la experiencia individual está socializada, el análisis desde las clases es imprescindible para comprender adecuadamente que, la realidad, es una condición generalizada de acuerdo a su relación con los medios de producción. Un ejemplo ilustra bien la idea: ¿Quiénes son los más vulnerables dentro de la economía nacional? Los y las trabajadoras independientes, las micro-empresas sin una gran capacidad de acumulación, y el personal contratado por outsourcing. Por ende, a todos ellos, hoy día en algunos sistemas gubernamentales, como en el de México, se dirigen los créditos y apoyos. La razón es que, como no tienen medios de producción, o tienen, pero no les permite acumular para vivir sin trabajar, deben pedir apoyos o recibir créditos para poder subsistir diariamente. 

Otto Schubert Postcard from the trenches

 Retomando la categorización de la clase social -no como la única categoría social pertinente- nos obliga a pensar más allá de un individualismo metafísicos.  En términos políticos, a lo que apunta es a reanimar el entendimiento a partir de antagonismos entre clases sociales que, aun a pesar del triunfo del neoliberalismo y su decreto del fin de la historia, y fin de la lucha de clases, no ha borrado la separación entre grupos sociales evidentemente distintos. Gramsci comenta a este respecto que lo “único seguro” es el conflicto por los intereses opuestos entre clases, pero dependen de la capacidad de los sujetos los resultados de la lucha concreta. De ahí que, formarse cívica y políticamente sea elemental para lograr ser factores de transformación. 

La segunda conclusión no es en términos de clases, sino en términos políticos. Las apuestas por la solidaridad humana son altamente racionales (con la vida como el fundamento, y no la eficiencia económica de la racionalidad moderna que mercantiliza todo), pero tal vez como dice el meme “no estamos listos para hablar de esto”. El Estado-Nación requiere del habitus[4] en común e identificarse con el proyecto nacional, por eso no dejemos escapar este momento (como enfrascarnos en lo inmediato) para reconocer en reflexión colectiva los problemas que trae la globalización, el papel de los gobiernos, las contingencias, y las posibles soluciones.  

El problema es que la población en general cae en dos vicios: el primer vicio es incumplir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y que el gobierno federal ha manejado tan bien, extendiendo todos los canales posibles de comunicación. Ese vicio es la patente de la poca conciencia que se tiene, ignorando las consecuencias catastróficas que ya otras naciones han tenido que padecer y que, lamentablemente, aún siguen sufriendo; Quedémonos en casa, no por obediencia al Estado, sino por solidaridad con las y los otros. 

El segundo vicio es la moralización y el emergencismo que medios de comunicación han generado y aprovechado para sembrar pánico y golpetear al gobierno de la 4T. Creo que es sentimiento generalizado el repudio de las y los reporteros carroñeros generadores de fakenews con el fin de obtener rating en sus notas. Algunos sectores de la sociedad han caído en esta producción de pánico, lo que activa el lado irracional en la toma de decisiones y ya más de uno ha pedido que se utilice la fuerza para detener a todas esas personas que no están cumpliendo una cuarentena absoluta, si bien, es importante ampliar las vías de comunicación acerca de la importancia de quedarse en casa, también tenemos que tener una visión más en conjunto, intentar comprender que hay una cantidad muy importante de personas que se alimentan con lo que se consigue del día a día, a ellos ¿quién les suministra la comida en casa? Ante esto debemos buscar vías como las tomadas por la federación nacional, ampliar apoyos y créditos con bajas tasas de interés, y lo último que se  ha procurado, por ejemplo, es el hacer uso del dinero obtenido por el cobro de adeudos fiscales, esto a grandes empresarios, que a fin de cuentas, servirá para financiar apoyos. Cabe mencionar que esto los tiene muy enojados, evidenciando su desacato y su poca empatía al buscar no cumplir con estás obligaciones, aun conociendo el objetivo de la acción.

Otto Schubert Postcards from the trenches

Por ello debemos dejar de moralizar y comenzar a comprender, recuerden que no todos somos expertos en el área, y que la consecuencia de dejarnos llevar por el emergencismo es romper los acuerdos legalmente establecidos y las facultades competentes de cada nivel de gobierno (por ejemplo, el gobierno del estado de Sonora que ha decretado medidas que no le competen más que al presidente de la nación: prohibir el libre tránsito). 

Estas son reflexiones a partir de lo que se juega en estos momentos; buscaremos soluciones para el aquí y el ahora, y la razón es la siguiente: no tenemos una respuesta definitiva, no la hay. Lo que necesitamos es recurrir a diálogos que permitan construir consensos a partir de visiones que contemplen la complejidad de lo que está sucediendo. Aprovechemos hoy, pues en tiempos de normalidad, siendo sinceros, no tenemos tanto tiempo para reflexionar.  

La paradoja es que nunca estamos lo suficientemente listos, pero no podemos darnos el lujo de por ello rehuir a la conversación. Ojalá que ahora, cuando nos enfrentemos al “no están listos para esa conversación”, lo entendamos como una barrera a superar.

Manuel Valencia

Twitter: @manuelv18

 


[1] Los dos artículos a los que se refiere aquí es el publicado por el filósofo esloveno Slavoj Zizek “Coronavirus es un golpe al capitalismo al estilo de “Kill Bill” y podría conducir a la reinvención del comunismo” en RT el 27 de febrero de 2020. El segundo es del sudcoreano Byung-Chul Han “La emergencia viral y el mundo de mañana” publicado en El País el 22 de marzo del 2020. No está de más decir que ambos suscitaron tanto interés por ser escritores afamados en el mundo de la filosofía pop, el artículo más tardío polemiza con el primero.

[2] Véase el valor de detenerse a pensar en medio del caos https://www.youtube.com/watch?v=ILuu3lYWFAg&t=2879s

[3]  https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/entrevista-naomi-klein-gente-habla-volver-normalidad-crisis-doctrina-shock

[4] En palabras de Ikram Antaki  Habitus es “… una matriz estructurada de percepciones y actitudes, que orienta inconscientemente a cada persona y reproduce las dominaciones iniciales”

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