¡Alguien por favor quiere pensar en los puentes!

En la clase que impartí este pasado 4 de febrero, a nivel universitario, sobre la realidad nacional pregunto a las y los estudiantes:

– ¿Qué se conmemoró este lunes?

Ante la pregunta muestran su desconocimiento por medio de un signo de interrogación en cada cara. Repito la pregunta

– ¿Por qué razón descansaron este lunes?

Voltean rápidamente a verse, responden al unísono

– ¡Por el superbowl!

Mi cara lo delató todo, estallé en risas junto con ellos, dicen que en la comedia aceptamos los vicios en común. Lo digo por otra experiencia personal:  como alumno, fue un 20 de noviembre, el profesor escribe dos fechas en la pizarra. La primera “20 de noviembre de 1910”; la segunda “20 de noviembre del 2014”. Voltea hacia el grupo que lo sigue en silencio, después de un suspiro como para agarrar valor, comienza su discurso. Mentiría si les digo que recuerdo sus palabras, pero la idea no se me olvida: es un latrocinio a uno de los bienes más sagrados, la historia. La verdad es que entiendo a mis alumnos y alumnas, alguna vez sentía lo mismo, o para ser precisos, no compartía el sentimiento de pasión por la historia, porque ¿quién le da importancia a un montón de fechas y nombres? Acepto, que, a mi como a millones de mexicanos y mexicanas, nos desencanta la historia por como la recordamos.

¿Qué son los días festivos?

Como ya sabrán, son días estipulados de paro laboral y actividades escolares, todos son por su significación para la familia (1 de enero, y 25 de diciembre), organización y lucha de los trabajadores (1 de mayo) o bien para la historia nacional (5 de febrero, 21 de marzo, 16 de septiembre, 20 de noviembre, y 1 de diciembre cada 6 años). México cuenta con 7 (8 cada 6 años), si se compara con los países europeos estamos por debajo de los días feriados, cuentan con un promedio entre 10 y 12. No solo eso, los días festivos no son cambiados, solo España cambia algunos, en caso de que el día conmemorativo sea domingo, se extiende el día lunes, para que el o la trabajadora pueda disfrutar de estar exento de la jornada laboral. Es claro entonces, que no descansamos de más

El “fin de los puentes”

En la mañanera del 5 de febrero el presidente anunció una propuesta para acabar con los puentes:

“Resulta que hoy 5 de febrero, nadie recuerda que se promulgó la Constitución de 1917. Para nosotros es un hecho histórico de gran relevancia, por eso anuncio que terminando el ciclo escolar actual voy a proponer reformas para regresar a las fechas histórica para que sea festivo el día en que se conmemore una fecha histórica. Desde luego las más importantes, las trascendentes”

La oposición no desestimó la oportunidad para hacer un caos informativo de esto, se anunció el fin de los días festivos, los sectores turísticos alzaron la voz, los bots del viejo régimen la replicaron con el ridículo hashtag “ConlosPuentesNo”. Durante la mañanera, el presidente previó que causaría polémica, no obstante, el cambio, declaró, es fundamental para su gobierno: “que el que no sabe de dónde viene, nunca va a saber a dónde va, para nosotros es fundamental la historia, es la maestra de la vida”. No es una medida popular, por un lado, está el sector turístico, por otro, la costumbre[1] de tener fines de semana largos para salir a vacacionar, porque, después de toda la chinga que uno se pega ¿acaso no tenemos derecho al descanso? El debate ha girado en torno a dos supuestas opciones ¿historia o recreación?

No olvidemos que con esta propuesta se vuelve al sentido de los días feriados: la reflexión sobre los acontecimientos del pasado, aquello que nos hace una nación. El Estado que por amor del beneficio turístico promueve el descanso es uno de tipo neoliberal, el cual pasa a ser un simple administrador y promotor de los negocios.

La recreación si es un derecho, pero si queremos ir al fondo del asunto ¿por qué no dar el primer paso, las mismas empresas, en aumentar los salarios para así incrementar la capacidad de consumo, por consiguiente, aumentar la posibilidad de ocio? Si en realidad buscan incentivar las vacaciones ¿por qué no ampliar el periodo vacacional por regla dado anualmente? En México tenemos por derecho, después de haber cumplido un año laborando tan solo 7 días, en países como Colombia o la India cuenta con 18 días vacacionales al año.  Si los empresarios están en desacuerdo recordémosle que: 1) mayor ingreso significa mayor consumo, ampliación del mercado interno; 2) la menor carga laboral ha resultado en mayor productividad laboral.

Sabemos que no lo harán si no hay presión. Por otro lado, y ya entrados en temas económicos, ¿Cuándo dejaremos de exagerar las reacciones de los mercados? Se ha divinizado tanto al mercado que estamos acostumbrados a dotarles de vida propia, “los mercados reaccionarán negativamente”, o “generará descontento en los mercados”. Comencemos a disminuir el poder del  mercado que lo domina todo, ¿por qué pedir autorización para cada decisión?

Ahora bien, en el caso de la educación. Lorenzo Meyer, reconocido historiador, comenta en el programa primer plano de este lunes 10 de febrero, que las fechas se deben conmemorar en las aulas, alienta a dejar de ser ingenuos, los días festivos se utilizan para todo menos para reflexionar sobre el pasado nacional. Si bien, es real la desatención a la memoria histórica ¿a quién echarle la culpa de tanto desinterés? Decir que la historia es mala por sus maestro, me parece falaz, yo creo que la materia es poco interesante porque en el ambiente poco se comenta al respecto, aún más, las raíces están en un sentido común que presupone que todo conocimiento debe servir para algo, sobre todo se privilegia lo técnico, dejando los saberes que nos explican al presente sin “utilidad”. En este estado es difícil proseguir, la historia no solo es “maestra de la vida” sino el factor de cambio, pues en ella no hay nada de inamovible.

Durante las transformaciones sociales del siglo XX se puede decir ahora que la teoría revolucionaria, básicamente que:  la revolución estallaría en los centros donde el capitalismo esté más desarrollado ha sido desmentida. En perspectiva, una de las hipótesis es que se privilegió demasiado a las condiciones económicas como aliciente del cambio, y se dejó de lado la historia. Fue en aquellos lugares donde las modernizaciones capitalistas demolieron las tradiciones y costumbre, y ante esto los pueblos se revelaron, si bien es cierto, sin un plan en específico. Ejemplo de ello fue la revolución mexicana, en parte la revolución rusa, y la revolución china (las tres más grandes del siglo XX). De nuevo, es la destrucción de estos modos de vida (tradiciones y costumbres) por el moderno progreso capitalista lo que enciende la llama de la rebeldía. Por lo tanto, habrá que dotar de confianza al estudiante que la historia se trata de ellos y ellas, que en la historia se pueden encontrar, pero también cambiar su futuro. “Encender en el pasado la chispa de la esperanza es un don que sólo se encuentra en aquel historiador que está compenetrado con esto: tampoco los muertos estarán a salvo del enemigo si éste vence. Y este enemigo no ha cesado de vencer” dice Walter Benjamin sobre la importancia de la historia.

En conclusión, debemos ser conscientes que aquí no está sólo de por medio el descanso apropiado, y la reflexión, aquí se está en una verdadera batalla por la historia. De los 7 días festivos, 4 tienen que ver con la historia nacional: 1 de la primera transformación, 1 de la segunda, y 2 de la tercera. Esta, que es la cuarta, debe regresar a las raíces de lo que nos constituye para salir de la barbarie neoliberal, desmemoriada (siempre conveniente a los opresores), y presentista.

Fue en el gobierno del PAN cuando se cambió la legislación para hacer del día festivo una razón para vacacionar, no para conmemorar, es el expresidente Calderón el que pega el grito en el cielo ante la propuesta, ¿será que teme a la memoria histórica de los y las mexicanas? ¿acaso tiene cuentas pendientes con los derechos humanos y la justicia? Después de su mandato el país es un baño de sangre, se han comprobado los nexos de su gobierno con el narco, sin pasar de largo el fraude para que llegara a la presidencia. Para el la historia es muy peligrosa.

Manuel Valencia

Twitter: @manuelv18


[1] Relativamente reciente, promovido por Fox, y aprobado por el congreso se modificó el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo, en diciembre del 2005, con el que se recorre al lunes más próximo de la fecha conmemorativa, el día de descanso obligatorio.

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