“Instrúyanse, porque necesitaremos de toda,
nuestra inteligencia;
Conmuévanse, porque necesitaremos
todo nuestro entusiasmo;
Organícense, porque necesitaremos de
[1] toda nuestra fuerza”
Antonio Gramsci
Entre los grandes medios de comunicación, de todos conocido su carácter servil al orden extranjero liberal, se le da espacios a personas como Carlos Marín, de la comentocracia mexicana, que en varias de sus participaciones ha criticado la confianza que el máximo representante de la 4ta transformación afirma por el pueblo, es sintomático sus comentarios de un régimen en plena decadencia, el cinismo de Marín no hace más que afirmar sobre la llaga abierta por cientos de años de abusos sistemáticos por parte del gobierno.
Sus comentarios los a justificado con la excusa que fue pueblo mismo que votó por Hitler, sin comentar que los Nazis tuvieron el apoyo de oligarquías nacionales y extranjeras, y que practicaron la represión sobre grupos subversivos que no comulgaban con la causa nacional socialista. El opinólogo justifica el desconocimiento de las muertes violentas así “como no puede saber el número de baches que hay en las carreteras federales”; también justifica que obtengan un ingreso muy superior a la media porque:“que bueno que gane bien la gente que se ocupe de cosas tan delicadas”.
Marín es uno más entre varios que practican el servilismo mediático justificándose en una supuesta libertad de expresión, con la licencia de ser apartidista y opinar desde sociedad civil. El caso no es lo interesante, sólo es observable que este sicofante del régimen neoliberal es la expresión de un modelo que niega a morir, sin olvidar las increíbles incoherencias para golpear al gobierno de la cuarta transformación.
Pero, ¿acaso no hay algo rescatable en la opinión del columnista de milenio? A modo de abogado del diablo debemos decir que hay un punto ahí, el pueblo, en tanto complejo, diverso y conflictivo, puede por definición participar en la corrupción (fundamental para este proceso de 4Ta trasformación) ¿cómo? Según la concepción tradicional, e ingenua, la corrupción es “el abuso del poder concedido”[2], lo que nos deja con un sabor a incompletitud en el argumento, en tanto no queda claro qué relación subyace al ejercicio delegado del poder, es decir, el poder que se le cede a las instituciones para acompañar en armonía la vida social.
Dussel, en sus 20 tesis de política (fundamental para el entendimiento situado de la política como actividad y lo político como concepto) nos dice “La corrupción es doble: del gobernante que se cree sede soberana del poder y de la comunidad política que se lo permite, que lo consiente, que se torna servil en vez de ser actora de la construcción de lo político”; etimológicamente co-rrupción, es la destrucción de lo ya formado, y esto es entre dos sujetos, por ende, hay algo que se rompe, por dos agentes, siguiendo la lectura sabemos que lo que se corrompe es la política.
El régimen neoliberal es un gran destructor de la política -aunque su apariencia cultural haya realzado falsamente el concepto de inclusión- en tanto impulso privatizador. No es más que un volver hacia la destrucción de la conquista: desunión de lo ya consolidado por pueblos originarios, que casualmente, estos autodenominados portadores de la civilización, nos enseñan el arte de la corrupción. Al apoderarse de zonas, que por razones de distancia hacía difícil la fiscalización total de la corona, cuestión que permite prácticas corruptas como evasión de impuestos, pagos de tributos de encomenderos al virrey en turno a cambio de un trato especial ¿Suena familiar? Muy distinto a la forma de organización de los pueblos del Abya Yala democrática, sin temor a cometer anacronismo, ya que por definición la democracia se basa en el pueblo, mismo del que desconfía el establishment neoliberal, y los think thank liberales. Que son demócratas hasta el punto que conviene al business.
En esta podredumbre que es el régimen llamado neoliberal surgen distintas expresiones en contra de lo establecido, valiosas todas como experiencias, que ya por intervención de la fuerza del bloque social opresor, o los conflictos internos, terminaron en aspiraciones. En los últimos años, el movimiento regeneración nacional que impulsa la cuarta transformación de la vida pública en México, ha sido sin duda una gran oportunidad para acabar con el país en vilo que ha dejado los últimos casi 40 años. Y digo oportunidad, porque como han dicho voces críticas simpatizantes con el proyecto de nación, las transformaciones no se realizan por decreto, es un proceso que puede triunfar, o bien degenerar en un intento más.
Aquí es donde resulta crucial preguntarnos sobre el actuar de los agentes más reconocidos. ¿Por qué el combate a la corrupción? Cuando el poder se cree fundamento del poder, y no mero servidor de la nación, se ha perdido toda posibilidad de realización de un proyecto de liberación (ya decía José María Morelos “me tendré por muy honrado con el epíteto de humilde siervo de la nación”, combatiente por la independencia de México, designada con el mote de primera transformación). Los problemas son tantos en México, pero tenemos que empezar por al menos uno. ¿Qué oportunidades abre el combate a la corrupción en las instituciones? Que efectivamente exista una política para y por el único soberano en México, que es el pueblo. La misión es que la confianza nos lleve a practicar un tipo de virtud republicana (a la Juárez de la 2da transformación), que permita siquiera la posibilidad de salir de la barbarie violenta, y el futuro sin esperanza al que muchos buscan una salida.
El Movimiento de Regeneración Nacional tiene la gran carga histórica de utilizar todos sus esfuerzos en regenerar el tejido social ¿qué supone esto en una república democrática? Tratar de llevar adelante al principal actor de todo este espectáculo: al pueblo. Es por ello que los ejercicios de expresión de sabiduría de AMLO al pueblo son pedagógicos, ¿cómo hacer participe de una dinámica con la confianza que los esfuerzos tendrán fruto? Enrique Dussel ha comentado que un partido debe enseñar a pensar, no a ser una maquinaria electoral, esto implica llevar a todas partes los espacios para el debate y la reflexión de lo común en la polis.
¿Cómo llevar adelante esta tarea político pedagógica? Como acompañamiento del movimiento de transformación el partido debe tener claros varios aspectos ¿qué significa neoliberalismo, que se dice causante de la destrucción del tejido social? ¿cómo afecta concretamente en la vida cotidiana? ¿Cuáles son sus límites? El neoliberalismo no es algo particular de México, hay una forma de el en el país pero esencialmente es un proyecto mundial, apoyado y construido por una clase social localizada en los centros mundiales, reproducido por élites en las periferias, busca mantener su poder político, económico e ideológico.
Este tiene 4 elementos, su tendencia es “financierista” (mayor participación del elemento más inestable de la economía, de ahí la frecuencia de las crisis económicas del capitalismo. Somos hijos de las crisis); es globalista (ataca ferozmente el mínimo de proteccionismo en cualquier nación, sobre todo subdesarrollado. Libertad de movimiento para los capitales y muros fronterizos para la mano de obra que quiere trabajar para poder sobrevivir); marcadamente opuesto a la organización de los trabajadores (en Chile, por ejemplo, la dictadura pinochetista reprimió sangrientamente cualquier organización como sindicatos, o partidos opositores); promueve la mínima intervención del gobierno (recorte de todo gasto social, por un lado, apoyo a los grandes bancos en peligro de quebrar “too big to fall”).
La 4ta transformación, hasta el momento sólo ha buscado combatir contra una de las características del modelo económico-político-ideológico neoliberal, ¿esto significa que estamos destinados a esperar la llegada de un movimiento con fuerza suficiente para traer el paraíso a la tierra? ¿No es eso claudicar ante dar la batalla de nuestro tiempo? El esfuerzo de la formación política apunta precisamente a socializar las posibilidades para salir de este atolladero. Conocimientos que irán a las raíces profundas de la opresión, los círculos tienen claro que como diría en otro momento el más grande político del siglo XX “sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”.
Nos dice Enrique Dussel “La voluntad de vivir es la esencia positiva, el contenido como fuerza, como potencia que puede mover, arrastrar, impulsar. En su fundamento la voluntad nos empuja a evitar la muerte, a postergarla, a permanecer en la vida humana”. Si el sistema económico capitalista significa la imposibilidad de la vida en la tierra, la intervención de naciones centrales extranjera nos impide llegar a consensos entre los habitantes del territorio mexicano, si las herencias culturales que practicamos como el machismo, si todas éstas lógicas opresivas siguen operando no seremos más que otro intento fallido más; el poder por el poder no como medio, es decir la burocratización; el racismo que desconoce la autonomía cultural, política, histórica de los pueblos originarios. Si, no los combatimos, ni somos críticos estamos destinados al fracaso histórico.
Vemos positivo seguir las acciones del presidente, trata de aleccionar con el ejemplo, pero no debe pensarse como el principio ni fin de todo lo que se dice y hace para mejorar a México. Al fin y al cabo, esta transformación busca detenernos hacia la barbárica extinción a la que estábamos destinados (las revoluciones como freno de emergencia ante la catástrofe del progreso), y en ese tren vamos todas y todos.
En este espacio, buscamos debatir las ideas que nos permita liberarnos y emanciparnos de todo poder ajeno (ya sea geopolítico o histórico) para poder ser, vivir sin violencia, y pensar en las posibilidades que la humanidad tiene de un futuro digno en esta tierra. La formación política es fundamental para que el pueblo en tanto que víctima muchas veces pueda tomar la rienda de su propio destino, hacer que sus sueños sean realidad, no ser presa del terror de la realidad.
Apostamos por la construcción de poder popular, de profundizar la democracia, pensarnos desde nuestra realidad latinoamericana, con todos sus bemoles, es el espíritu de un naciente proyecto de formación política, particularmente del “Círculo de Estudios Patria”, y singularmente de este blog.
Manuel Valencia
Twitter: @manuelv18
[1] Véase en: https://www.facebook.com/tucanaldiez/videos/1509164485878883/?v=1509164485878883
[2] https://rendiciondecuentas.org.mx/etimologia-de-la-corrupcion/)

